domingo, 12 de enero de 2014

Las 7 llaves

El mundo esta lleno de misterios, pero cada misterio tiene como cada puerta, una llave que la abre y te lleva a lo profundo de la habitación.
  A la gente no le gusta entrar en esas habitaciones, por lo menos a los normales. Porque hay gente que es más especial que otras. 
A veces no hay que preocuparse, los misterios no son malos, ni hacen nada que nos dañe, bueno, quizás la curiosidad que nos da, a veces nos emociona demasiado que nos hace que quizás entremos en peligro; pero no por el misterio que esconde, no, se equivocan, somos nosotros los que nos metemos en peligro a nosotros mismos.

Cómo os conté antes hay gente especial. Ketty, una londinense, es una de ellas. Ha ella no le importaría pasar todo el día en una casa embrujada, llena de misterios, si no que le fascinaría porque, y esto es un secreto entre nosotros, ella tiene una de las llaves que abren los misterios, 1 de 7.


En otro lugar del planeta, Paris para ser más exactos hay otra persona guardiana de la 2ª llave. Una guapa francesa rubia de ojos azules, profundos como el océano.
Iris es su nombre y con su iPhone, consultaba el clima de ese día. A ella también le iba lo de los misterios y no era facil asustarla. Iris bajó a la terraza de su exclusivo departamento con vistas a la torre Eiffel. Hoy había quedado con una amiga suya para pasear por el Sena en canoa.

En Japón, Tokio estaba Hariko. Un japonesa que protegía la 3ª llave. En secreto guardaba un disfraz de Sherlock Homes, su ídolo, ella tenía todos los libros de su colección. En verdad, Hariko tenía muchos libros apilados en la estanteria polvorienta de su salón. Se sentaba en un mullido sillón imperial, junto a la chimenea donde la llama daba latigazos de fuego a la leña todavía húmeda, y con un libro en una mano y en la otra una taza de té verde, se sumergia en el mundo de la lectura.

En Nueva York un chico de pelo castaño y ojos negros poseía la 4ª llave. Le puso un cordel para llevar la siempre con él en forma de colgante.
Ese chico se llama Eric. Adora su monopatin y los perritos calientes.

Y la quinta llave la posee una Africanita a la que le va la marcha llamada Alita. Su piel recuerda a la madera de los robles y su caracter fuerte la hace parecer imponente, aunque ella en el fondo odia ser la jefa y ser la mandona. ¡Se le da fatal tomar decisiones y dar órdenes!

Y la penúltima llave la tiene Bonguii, un chico italiano de pelo negro y ojos marrones que vive en Venecia. Adora dibujar. Pero tiene un fallo, algo rarillo, ¡no sabe dibujar una simple barra de pan!

Y la 7ª llave es para... ¡La australiana Dévora! Es valiente al igual que compasiva, los misterios son lo suyo. ¡Ya ha resuelto 8 casos peliagudos en su pueblo!
Lo malo es que ella... no sabe nadar. Es su oscuro secreto, ¿Alguien lo descubrirá?


África·Alita
 

Australia·Dévora
 

E.E.U.U.·Eric
 

Francia·Iris
 
Inglaterra·Ketty


Italia· Bonguii
Japón·Hariko



Bueno, esos 7 chic@s de distintas nacionalidades se encontraron un día en España, de viaje de Estudios unos días despúes.



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