Todos los animalitos del bosque esperaban pacientemente a que el colegio tronco de roble se abriera.
-¡RING! ¡RING! -sonó la campana de entrada a clase. Algodón charlaba con Pinchitos el erizo y River el gorrión.
-¡Me van a combrar una iManzana!
-¡Woah! ¿De esas tan chulas?
-¡SÍ, de esas!
-Niños, guardad silencio y entrad en fila -. Dijo la profesora ardilla.
En clase Algodón estaba inquieto, después de clase le iban a comprar una iManzana. Estaba tan metido en sus pensamientos que no se dió cuenta de que ya había comenzado la clase.
-Y dos por dos son... ¡ALGODÓN!- dijo la profesora al ver que no atendía.
-Sii...son...4 bellotas y dos nueces - dijo el conejito pensanado en el precio de su iManzana.
-¿Quééééé? Otra vez con la cabeza en el roble! Al despacho del director!.
-¿Eh?-dijo Algodoncito sin darse cuenta del lío en el que estaba metido.
El director le indicó que se sentará en una silla de cáscara de nuez.
-Tenemos que hablar, Alirrebillo-dijo el director Buho, con su pícara sonrisa.
-Eh..me llamo Algodón...-le corrigió el conejito.
-Me da igual Aligadón, lo que has hecho no es bueno.


