jueves, 19 de septiembre de 2013

Sr. Hundson

Capitulo 1
Era una tarde de otoño. Preferí quedarme en casa junto a la chimenea que el frio de la calle a las 6 de la tarde. Puse los pies encima del escritorio y leí el periódico alisandome el  bigote. Sonó el ensordecedor ruido del telefono.
-Sr. Hudson, son los de R.A.Y. -dijo mi secretaría.
-Pasámelos.-dije con tono profesional. Si aún no os habeis dado cuenta soy detective privado. No, no soy tipo Serlock Homes con la lupa en la mano y la pipa.
-Hola Sr. Hudson...-dijeron al otro lado de la línea.- tenemos un caso para ust...-la linea se cortó difinitivamente. Colgé y me diriji a mi secretaria.-Llama al chófer y dile que me recoja en el Paseo de las palomas en 15 minutos.


Dentro del coche me diriji a la casa de los R.A.Y. Tenía que saber el motivo de esa llamada.

En el portal me recibía un tipo robusto con mostacho que me miraba con aire de snob. El Señor Lucero, mayordomo de Albert R.A.Y.
Me invitó a pasar con un gesto de la mano sincero. Cerró la puerta delicadamente y me indicó que me sentara en un sofá de terciopelo rojo conn las patas de madera de roble lacada. Él, mientras, se fue a la cocina a preparme un café.
En ese momento llegó el señor R.A.Y.
-Hola Sr. Hunton.
-Hundson- corregí sin perder la calma. Me di cuenta de que en mi sombrero de copa negro se estaba moviendo encima de mi cabeza, y sentía unas patitas traviesas juguetear por el cráneo.
-Oh, ¿me disculpa un momento?- dije educadamente.
Fui al baño y cerré con llave. Levanté mi sombrero de copa y... ¡bang! El peludo amiguito conejudo de mi hija se encontraba adormilado (más bien, parecia borracho) en mi cabeza, bueno, sobre mi cabeza.

No hay comentarios:

Publicar un comentario